En Boodlife no buscamos gorras que llamen la atención, sino gorras que acompañen. La Gorra Sarra toma su nombre de esos rincones del Pirineo donde el ritmo lo marca el paisaje, no el reloj.
Un acabado vintage que no se improvisa
El algodón cepillado y lavado le da desde el primer uso ese tacto suave y desgastado que normalmente solo llega tras años de uso real. Perfil bajo, corona blanda sin refuerzo y visera precurvada: una gorra que se adapta a la cabeza en lugar de imponerse. El negro vintage es esa base que nunca falla, tan válida para el monte como para el día a día.
Detalles técnicos que marcan la diferencia
- 100% algodón cepillado y lavado: tacto suave y look desgastado desde el primer uso.
- 6 paneles y perfil bajo: silueta discreta, sin volumen innecesario.
- Corona blanda sin refuerzo: se adapta a la forma de la cabeza, cómoda todo el día.
- Visera precurvada: protección solar inmediata, sin fase de adaptación.
- Ojales de ventilación cosidos: la cabeza respira en cualquier ruta.
- Correa del mismo tejido con hebilla efecto latón: ajuste sencillo y acabado con carácter.
- Etiqueta extraíble: para quienes prefieren un diseño más limpio.
Una gorra sencilla, hecha para durar, con la filosofía Boodlife de siempre: sin prisa, sin logos gritones, sin fecha de caducidad.